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✨N49 en rayos X

Jueves 20 de Abril de 2017




Esta es una imagen compuesta de N49, el remanente de supernova más brillante en luz óptica de la Gran Nube de Magallanes. La imagen de rayos X del telescopio espacial Chandra, visto en la imgen en color azul, muestra gas calentado a millones de grados en el centro. El gas mucho más frío en las zonas externas del remanente se ve en la imagen infrarroja del telescopio espacial Spitzer en color rojo. Mientras astrónomos esperan que las partículas de polvo se generen en la mayor parte de la emisión infrarroja, el estudio de este objeto indica que gran parte del la visión en el espectro infrarrojo se genera en el gas caliente. La estructura filamentosa única se ve en la imagen gracias al espectro óptico del telescopio espacial Hubble en colores blanco y amarillo.

N49 es un remanente de supernova que no sigue los patrones circulares habituales en éste tipo de objetos. Un reciente estudio de las nubes moleculares, sugiere que este remanente de supernova se está expandiendo en una región más densa en el sureste, lo que causaría su apariencia asimétrica. Esta idea se confirma por los datos de Chandra. Aunque los rayos X revelan una envoltura circular de emisión, también muestran el brillo en el sureste, lo que confirma la idea de que el material choca con el material circundante en esa zona.


Crédito:   De rayos X: NASA / CXC / Caltech / S.Kulkarni; Optical: NASA / STScI / UIUC / YHChu y R.Williams; IR: NASA / JPL Caltech / R.Gehrz

✨Remanente de supernova en Taurus

Martes 18 de Abril de 2017




Es fácil perderse si se siguen los filamentos en esta detallada imagen de la débil remanente de supernova Simeis 147. El remanente de supernova está ubicado en la constelación de Taurus, y cubre prácticamente 3 grados de cielo, unas 6 lunas llenas, aunque la nube estelar de gas y polvo cósmicos podría ocupar más de 3.000 años luz de diámetro. La luz original de la explosión de la estrella que originó la supernova llegó a la Tierra hace unos 100.000 años, sin embargo, no es la única luz que que nos ha llegado desde allí, la catástrofe cósmica también nos ha enviado la luz de una estrella de neutrones, también llamado púlsar, en lo que se ha convertido la densa estrella central que dió origen al bello espectáculo.

En ésta ocasión es Robert Gendler quien nos muestra en un trabajo magistral, la difícil imágen de un remanente cuya luz apenas llega a la Tierra, y que pone de manifiesto la calidad del astrofotógrafo. Una composición H-alpha con tomas de un total de 8 horas de duración. Los filamentos que podemos ver son en realidad los restos de las ondas de choque que se fueron debilitando con el paso del tiempo hasta formar la telaraña cósmica que muestra la imagen.

✨Una fábrica de oxígeno en una galaxia cercana

Jueves 16 de Febrero de 2017




Esta imagen del Observatorio de rayos X Chandra muestra los restos de la explosión de una estrella masiva en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia ubicada a 160.000 años luz de la Tierra. El remanente de supernova que se muestra aquí es N132D, es el remanente más brillante de las dos nubes de Magallanes, y pertenece a una clase rara de restos ricos en oxígeno. La mayor parte del oxígeno que respiramos en la Tierra se cree que procede de explosiones similares a ésta. Los colores de esta imagen muestra los rayos X de baja energía en color rojo, los rayos X de energía intermedia en color verde y los rayos X de alta energía en color azul. Las importantes cantidades de oxígeno se detectan particularmente en las regiones en color verde cerca del centro de la imagen. La ubicación de estas zonas ricas en oxígeno detectadas por Chandra, generalmente coinciden con las áreas ricas en oxígeno detectadas en las imágenes del Telescopio Espacial Hubble.

Sin embargo, la expansiva envoltura de oxígeno en forma de elipse que se ve en N132D, no es visible en cualquiera de G292.0+1.8 ni en Puppis A, dos remanentes ricos en oxígeno en la misma galaxia, que además tienen edades similares a N132D, unos 3.000 años, diez veces mayor que Cassiopeia A. Se desconoce el origen de esta envoltura, pero podría haber sido creada por una burbuja de níquel poco después de la explosión de la supernova, causada por la energía radioactiva de níquel creada en la explosión. La existencia de tales burbujas es predicha por trabajos teóricos. El objetivo final de estas observaciones es aislar la masa de la estrella que explosionó, y también para aprender más acerca de cómo las estrellas masivas explosionan y difunden elementos pesados ​​como el oxígeno en el espacio circundante.


Crédito:    NASA / CXC / NCSU / KJ Borkowski 

✨La supernova más reciente en nuestra galaxia

Martes 7 de Febrero de 2017




Los restos en expansión de una explosión de supernova en la Vía Láctea se muestran en esta imagen compuesta, del remanente de supernova G1.9 + 0.3. La imagen del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA se muestra en naranja y la imagen de radio de Very Large Array de NRAO (VLA) es de color azul. Se estima que desde la explosión original de la supernova han transcurrido unos 140 años. Esto supone que sea la explosión de supernova más reciente en la Vía Láctea. Por lo tanto, éste es el remanente de supernova más joven conocido en la Galaxia, superando fácilmente el récord anterior de unos 330 años del de Cassiopeia A. La rápida expansión y la joven edad de G1.9 + 0.3 confirmada recientemente por una nueva imagen del VLA. La explosión de supernova no fue visto en luz visible hace unos 140 años debido a que se produjo cerca del centro de la Galaxia, y está incrustado en un denso campo de gas y polvo. Esto hizo que la supernova brillase un billón de veces más débil en luz visible, que si hubiera sido en una zona despejada. Sin embargo, los rayos X y ondas de radio penetran fácilmente este polvo y gas para su observación.

Los remanentes de supernova son causados ​​cuando los desechos se expulsan debido a los choques de explosión en el material circundante, generando una envoltura de partículas de gas caliente y de alta energía que brilla intensamente en rayos X, ondas de radio y otras longitudes de onda desde hace miles de años. En el caso de G1.9 + 0.3, el material se expande hacia el exterior a una velocidad de casi 35 millones de millas por hora, o aproximadamente el 5% de la velocidad de la luz, una velocidad de expansión sin precedentes para un remanente de supernova. Otro superlativo para G1.9 + 0.3 es que ha generado los electrones más energéticos jamás vistos en un remanente de supernova.


Crédito:    De rayos X (NASA / CXC / NCSU / S.Reynolds); Radio (NSF / NRAO / VLA / Cambridge / D.Green); Infrarrojos (2MASS / Universidad de Massachusetts / IPAC-Caltech / NASA / NSF / CFA / E.Bressert)

✨Remanente de supernova N132D

Lunes 23 de Enero de 2017




Miles de años después de la explosión de una estrella, sus restos en expansión siguen brillando con intensidad en todo el espectro. Éste es el caso de N132D, el remanente de una supernova ubicada en la galaxia vecina de la Gran Nube de Magallanes. El caparazón de esa explosión abarca ahora unos 80 años luz y ha expulsado la masa equivalente a 600 soles. El Telescopio Espacial Hubble tomó una imagen muy detallada de N132D en luz visible. Entonces, la imagen del Hubble se combinó con otra imagen detallada hecha desde la misma posición, pero en rayos X, que se tomó con el observatorio de rayos X Chandra. Pero la imagen que vemos aquí es la que tomó el Hubble, dado que la composición no ofrece suficiente resolución. La imagen nos muestra una onda de choque esférica en expansión, resaltada por la emisión rosácea del gas hidrógeno y la púrpura provocada por el gas oxígeno.

También vemos por toda la imagen un denso campo de estrellas no relacionadas, pertenecientes a la Gran Nube de Magallanes. Al estudiar la imagen surge la oportunidad de observar el material que alguna vez estuvo en el interior de una estrella. N132D mide en total unos 150 años luz, y se encuentra a 160.000 años luz de distancia de la Tierra, está situada en la zona del cielo que ocupa la constelación de Dorado.


Crédito:    NASA / ESA / Hubble SM4 ERO

✨Remanente de supernova NGC 2060

Sábado 3 de Diciembre de 2016




Situada en la dirección de la constelación de Dorado en la Gran Nube de Magallanes, el objeto resplandeciente conocida como NGC 2060 es la secuela de una supernova. Estas potentes explosiones vienen a ser la sentencia de muerte de estrellas masivas, después de la explosión, la estrella moribunda despide chorros de material procedente de su superficie, hacia el espacio circundante a gran velocidad calentado a millones de grados. Cerca de este remanente, habitan dos cúmulos estelares, uno en el interior de la nube de polvo y gas llamado NGC 2070, y otro muy cerca llamado R136. Fue descubirta por John Herschel en 1836.

Tiene aproximadamente 5.000 de años, y ci¡ontiene una de las superburbujas de la Nebulosa de la Tarántula. La gran nube emite en ondas de radio. En 1998 un púlsar (llamado PSR J0537-6910), fue descubierto con la rápida rotación de 16 milisegundos por giro. Tambien podemos encontrar allí a VTFS 102, que es una estrella supergigante azul situada también muy cerca, y descubierta con NGC 2060.


Crédito:    ESO

✨La estrella progenitora de M51

Miércoles 9 de Noviembre de 2016




En medio del brillo de miles de millones de estrellas de la majestuosa galaxia espiral también llamada galaxia del Remolino (M51), una estrella masiva termina abruptamente su vida en un destello de luz brillante. El telescopio espacial Hubble recogió imágenes de la estrella en explosión, llamada supernova (SN) 2005cs, 12 días después de su descubrimiento. Los astrónomos compararon esas fotos con imágenes del Hubble de la misma región antes de la explosión de la supernova, para identificar la estrella progenitora, la estrella que explosionó. Hay dos tipos de supernovas, el primer tipo, llamado supernova de tipo (Ia) es producido por el colapso del núcleo de una estrella debido a una estrella compañera, ésta estrella llamada enana blanca, roba hidrógeno de la estrella principal, que suele ser 1,4 veces más masiva que nuestro Sol (Un límite llamado Chandrasekhar). El exceso de material agregado a la estrella compañera la conduce a una explosiva combustión de otros elementos químicos que componen la enana blanca, lo que produce una explosión de supernova de carbono.

Una estrella que es más de ocho veces la masa de nuestro Sol genera el segundo tipo, llamado Tipo II. Cuando la estrella agota su combustible nuclear y el núcleo colapsa, pero cuando se alcanzan gigantescas densidades, se detiene el colapso, como si golpearamos una pared de ladrillo. La onda de choque que se produce, se propaga a través de las capas externas y las desgarra, expulsando estas capas a una velocidad de diez mil millas por segundo.



Crédito:    NASA / ESA / W. Li y A. Filippenko (Universidad de California, Berkeley), S. Beckwith (STSci) / Hubble Eritage (STSci / AURA)

✨Una visión diferente del remanente de supernova Tycho

Martes 4 de Octubre de 2016



Esta imagen compuesta del remanente de supernova Tycho combina rayos X e infrarrojos en observaciones obtenidas con el Observatorio de rayos X Chandra, el telescopio espacial Spitzer y el observatorio de Calar Alto en España. La fotografía muestra una escena más de cuatro siglos después de la explosión de la brillante estrella descubierta por Tycho Brahe y otros astrónomos de la época. La explosión ha dejado una nube en expansión ardiente (visto en colores verde y amarillo). La ubicación de los electrones ultra-energéticos en la onda de choque de la explosión externa también se puede ver en los rayos X (la línea circular de color azul). Polvo recién sintetizado en el material eyectado y polvo calentado en las proximidades de la supernova, que irradia en longitudes de onda infrarrojas de 24 micras (rojo). Las estrellas en primer plano y de fondo de la imagen son de color blanco.

Oliver Krause, del Instituto Max Planck para Astronomía en Alemania, estudiaron recientemente la luz reflejada desde la explosión de la supernova vista por Brahe. El uso de estos "ecos de luz" ha confirmado las sospechas anteriores que la explosión fue una supernova de tipo Ia. Este tipo de supernova en general se cree que es causada por la explosión de una estrella enana blanca en un sistema binario de estrellas.



Crédito:   Rayos X: NASA / CXC / SAO, infrarrojo: NASA / JPL-Caltech; Óptica: MPIA, Calar Alto, O.Krause

✨SNR 0103 a 72,6

Domingo 21 de Agosto de 2016



La llamativa imagen de Chandra del remanente de supernova, SNR 0103 a 72,6, revela un anillo casi perfecto a unos 150 años luz de diámetro que rodea una nube de gas de oxígeno enriquecido y gas calentado a millones de grados centígrados. El anillo marca los límites exteriores de una onda de choque producida por el material expulsado resultado de la explosión de la supernova, que se abre camino entre el gas interestelar. El tamaño del anillo indica que vemos el remanente de supernova, ya que tenía una edad de 10.000 años después de que su estrella progenitora explosionara. El oxígeno y el neón son los elementos más abundantes en el remanente, y son la evidencia de que la estrella que explosionó era al menos diez veces más masiva que el Sol El oxígeno es sintetizado por las reacciones nucleares en el interior de ese tipo de estrellas. Cuando estas estrellas explosionan, su núcleo se colapsa para formar una estrella de neutrones, o si es lo suficientemente masiva, un agujero negro, y el material que rodea el núcleo es impulsado hacia el espacio interestelar.

Los científicos han sabido durante años que el oxígeno y muchos otros elementos necesarios para la vida son creados en las estrellas masivas y se dispersa en explosiones de supernovas. Esto es debido a que el material eyectado de la supernova se mezcle con el gas interestelar después de unos 20.000 años. Dado que la mayoría de los remanentes de supernovas observadas tienen más edad que esto, sólo unos pocos, los restos más jóvenes, seguirán siendo ricos en oxígeno. SNR 0103 a 72,6 se encuentra en la Pequeña Nube de Magallanes a una distancia de 190.000 años luz de la Tierra. Los rayos X tardan casi 190.000 años en llegar hasta nosotros desde la galaxia vecina, por lo que la explosión de la supernova ocurrió hace unos 200.000 años, según ha sido medido desde la Tierra. Una de las galaxias más cercanas a nuestra galaxia, la Pequeña Nube de Magallanes es visible a simple vista desde el hemisferio sur.

Este remanente de supernova se convertirá en un importante laboratorio para el estudio de cómo las estrellas forjan los elementos necesarios para la vida. Aunque SNR 0103 a 72,6 está a más distancia que los remanentes de supernovas de nuestra galaxia, los científicos tienen una visión clara de ello porque su luz no es bloqueada por los brazos espirales de polvo de la Vía Láctea.



Crédito:  NASA / CXC / PSU / S.Park

✨Una delicada esfera de gas

Jueves 30 de Junio de 2016



Una delicada esfera de gas fotografiada por el telescopio espacial Hubble, una imagen diferente de éste remanente publicado en Universo Mágico el 1 de Marzo de 2016, flota serenamente en las profundidades del espacio. La envoltura prístina, o con forma de burbuja, es el resultado del gas que está siendo impactado por la expansión de la onda de choque de una supernova. Llamada SNR 0509-67.5, la burbuja es el remanente visible de una poderosa explosión estelar en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña galaxia que está a una distancia de 160.000 años luz de la Tierra. Las ondulaciones en la superficie de la envoltura pueden ser causadas por cualquiera de las sutiles variaciones en la densidad del gas interestelar esparcido en el ambiente, o posiblemente impulsadas ​​desde el interior por piezas del material expulsado. La cubierta de gas en forma de burbuja mide 23 años luz de diámetro y se expande a más de 5.000 kilómetros por segundo. Los astrónomos han llegado a la conclusión de que la explosión fue de una variedad especialmente enérgética y brillante, cracterística de algunas supernovas. Conocida como de tipo Ia, se cree que este tipo de eventos de supernovas es el resultado de una estrella enana blanca en un sistema binario que roba material a su estrella compañera, adquiere mucha más masa y finalmente estalla.

Con una edad de unos 400 años, tal como se ve desde la Tierra, la supernova podría haber sido visible para los observadores del hemisferio sur hacia el año 1600. Sin embargo, no existen registros conocidos de una nueva estrella en la dirección de la Gran Nube de Magallanes cerca de esa fecha. Una supernova más reciente en la Pequeña Nube de Magallanes, SN 1987A, hizo llamar la atención de los espectadores de la Tierra y sigue siendo estudiada con los telescopios espaciales, incluyendo el Hubble. La cámara avanzada para Investigaciones del Hubble observó el remanente de supernova que muestra la imagen, con un filtro que aísla la luz a partir de hidrógeno brillante de la envoltura en expansión. Estas observaciones se combinaron después con imágenes de luz visible del campo de estrellas que la rodea que fueron incluidas en la imagen con la cámara del campo ancho del Hubble.



Crédito:  NASA , ESA , y la herencia de Hubble ( STScI / AURA )

✨G292 supernova de tipo Ia

Martes 14 de Junio de 2016



Este remanente de supernova es parte de un nuevo estudio del Observatorio de rayos X Chandra que muestra cómo la forma del remanente se conecta a la forma en que la estrella progenitora explosionó. En este estudio, un equipo de investigadores examinó las formas de 17 restos de supernovas, tanto en la Vía Láctea como en una galaxia vecina, la Gran Nube de Magallanes. Los resultados revelaron que la categoría de explosión supernova, conocida como "Tipo Ia", genera un remanente muy simétrico, con forma circular. Este tipo de supernova se cree que es causada por una explosión termonuclear de una enana blanca, y es a menudo utilizado por los astrónomos como una "lámpara estándar" para medir distancias cósmicas.

Por otro lado, los restos ligados al colapso del núcleo de la estrella, eran claramente más asimétricos, lo que podemos ver en la morfología de la G292.0 + 1.8 remanente de la imagen. El equipo de investigación midió la asimetría de dos formas: la forma esférica o elíptica del remanente supernova y cuánto un lado del remanente refleja su forma en su lado opuesto. En G292, la asimetría es sutil pero se puede ver en las características alargadas definidas por la emisión más brillante (en color blanco).



Crédito:  NASA / CXC / UCSC / L. López

✨Dos supernovas en NGC 1448

Jueves 12 de Mayo de 2016



En esta bella imagen se observa a la galaxia espiral NGC 1448, con un predominante disco de jóvenes estrellas muy brillantes que rodean su pequeño y brillante núcleo. Ubicada a unos 60 millones de años luz de distancia del Sol, esta galaxia ha sido últimamente una prolífica fábrica de supernovas, las espectaculares explosiones que marcan la muerte de las estrellas, después de la primera observada en esta galaxia en 1983, dos más han sido descubiertas durante la década pasada. La supernova observada en 2003 (SN 2003hn) se ve como un punto rojo dentro del disco, en la parte superior derecha de la imagen, mientras que otra, detectada en 2001 (SN 2001el), puede observarse como un diminuto punto azul en la zona central de la imagen, justo debajo del centro galáctico.

Si se registra en el apogeo de la explosión, la supernova puede ser tan brillante como la totalidad de la galaxia que la alberga. Esta imagen fue obtenida utilizando el instrumento FORS instalado en uno de los telescopios de 8,2 metros del Very Large Telescope de ESO en Cerro Paranal, Chile. Combina exposiciones tomadas con tres filtros (B, V, R) en varias jornadas.


Crédito:  ESO

✨Las cenizas a las cenizas, y el polvo al polvo

Lunes 25 de Abril de 2016



Una imagen del Observatorio de rayos X Chandra y el Telescopio Espacial Spitzer muestra los restos polvorientos de una estrella colapsada. El polvo está volando y envuelve una familia de estrellas cercanas. Los científicos creen que las estrellas en la imagen son parte de un cúmulo estelar en el que una supernova explosionó. El material expulsado en la explosión ahora está inflando el gas más allá de estas estrellas a altas velocidades. La imagen compuesta de G54.1 + 0.3 muestra los rayos-X de Chandra en azul, y los datos de Spitzer en verde en la longitud de onda infrarroja más corta, y en rojo-amarillo a longitud de onda infrarroja. En color blanco cerca del centro de la imagen es una densa estrella que gira rápidamente, una estrella de neutrones , o "pulsar" que es lo que queda después de la explosión de una supernova después de colapsar el núcleo. El púlsar genera un viento de partículas de alta energía, visto en los datos de Chandra, que se expande en el ambiente circundante, iluminando el material eyectado por la explosión de la supernova.

La envoltura de infrarrojos que rodea el viento pulsar se compone de gas y polvo que se condensa fuera de los restos de la supernova. A medida que el polvo frío se expande en el entorno, se calienta y se ilumina con las estrellas del cúmulo, de modo que se puede observar en el infrarrojo. El polvo más cercano a las estrellas es el más caliente y se ve brillar en amarillo en la imagen. Algo del polvo también está siendo calentado por la expansión de viento púlsar al sobrepasar a la del material de la envoltura. El entorno único en el que explosionó esta supernova hace posible que los astrónomos observen el polvo condensado de la supernova que suele ser demasiado frío para emitir luz en el infrarrojo. Sin la presencia de la agrupación estelar, no sería posible observar este polvo hasta que se energize y se caliente por una onda de choque de una supernova. Sin embargo, la acción misma de tal calentamiento de choque destruiría muchas de las partículas de polvo más pequeñas. En G54.1 + 0.3, los astrónomos están observando el polvo virgen antes de que dicha destrucción suceda.


Crédito:  Rayos X: NASA / CXC / SAO / T.Temim; IR: NASA / JPL-Caltech

✨Remanente de supernova G70.5+1,9

Viernes 25 de Marzo de 2016



Esta imagen fue obtenida con la visión de campo amplio de la cámara de mosaico en el telescopio Mayall de 4 metros en el Observatorio Nacional de Kitt Peak. G70.5 + 1.9 se encuentra cerca del borde de la nebulosa de emisión HII gigante Sharpless 100. Ésta nebulosa probablemente es un remanente de supernova, los restos de una estrella que explosionó como supernova hace algunos años. La imagen se ha generado con observaciones en filtros de hidrógeno alfa en color rojo y de azufre [S II] en color azul.

Universo Mágico se empeña en descubrir nuevas imágenes para sus lectores, con explicaciones exhaustivas que no dejen lugar a las dudas que puedan surgir entre sus seguidores. En el caso del remanente de supernova G70.5+1,9, no existen más datos en la red en páginas profesionales. Sólo la información publicada de forma oficial por los distintos organismos espaciales, por los telescopios y astrofotógrafos profesionales puede ser divulgada en éste espacio, por lo que Universo Mágico no puede dar más información sobre el objeto expuesto en ésta entrada.


Crédito:  TA Rector (Universidad de Alaska Anchorage) y H. Schweiker (WIYN y NOAO / AURA / NSF)

✨Remanente de la supernova de Kepler

Viernes 18 de Marzo de 2016



Hace cuatrocientos años, los observadores del cielo, como el famoso astrónomo Johannes Kepler, fueron sorprendidos por la aparición repentina de una "nueva estrella" en el cielo occidental, rivalizando con el brillo de los planetas cercanos. Ahora, los astrónomos usando tres grandes observatorios de la NASA están desentrañando los misterios de los restos en expansión de la supernova de Kepler, el último objeto en explosionar en la Vía Láctea. Cuando una nueva estrella apareció junto a Júpiter, Marte y Saturno, el 9 de octubre de 1604, los observadores sólo podían utilizar sus ojos para estudiarlo. El telescopio no se habría inventado hasta cuatro años más tarde. Los astrónomos de hoy en día, por el contrario, tienen las capacidades combinadas del telescopio espacial Spitzer, el telescopio espacial Hubble y el Observatorio de rayos X Chandra a su disposición. Un equipo de astrónomos, dirigido por Ravi Sankrit y William Blair, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, están utilizando los grandes observatorios para analizar los restos, llamados remanente de la supernova de Kepler, en la radiación infrarroja, la luz visible y los rayos X.

La imagen combinada presenta una envoltura en forma de burbuja de gas y polvo que se extiende 14 años luz de diámetro y se expande a 2.000 kilómetros por segundo. Las observaciones de cada telescopio destacan distintas características de los restos de la supernova, una concha de rápido movimiento de material rico en hierro de la estrella que explosionó, rodeada por una onda de choque en expansión que está barriendo el gas y el polvo interestelar. "Los estudios Multiwavelength son absolutamente esenciales para la elaboración de un cuadro completo de cómo evolucionan los remanentes de supernova", dijo Sankrit, un científico investigador asociado en el Centro de Ciencias de Astrophysical en Johns Hopkins y el astrónomo principal en las observaciones del Hubble. "El brillo de los restos jóvenes, tales como restos de la supernova de Kepler, proviene de varios componentes. Cada componente se muestra mejor en diferentes longitudes de onda".

"Por ejemplo, los datos infrarrojos están dominados por el polvo interestelar caliente, mientras que las observaciones de rayos X óptica destacan las diferentes temperaturas del gas", agregó Blair, profesor de investigación en el Departamento de Física y Astronomía en la Universidad Johns Hopkins, y el astrónomo principal del Las observaciones de Spitzer. "Se necesita una serie de observaciones para ayudar a entender la compleja relación que existe entre los diversos componentes". La explosión de una estrella es un evento catastrófico. La explosión rasga a la estrella y libera una onda de choque más o menos esférica que se expande hacia el exterior a más de 10.000 kilómetros por segundo, como un tsunami interestelar. Esta onda se propaga hacia el espacio circundante, barriendo cualquier tenue gas interestelar y polvo en una envoltura extensible. En ciertos casos, las regiones circundantes incluyen el material derramado por la estrella progenitora en un viento estelar antes de la explosión, en las primeras fases de su evolución. El material estelar expulsado por la explosión traza rutas inicialmente detrás de la onda de choque, pero finalmente se pone al día con el borde interior de la envoltura y se calienta a temperaturas de rayos-X.

Imágenes en luz visible desde la cámara avanzada del telescopio Hubble revelan que la onda expansiva de la supernova está golpeando en las regiones más densas de gas que lo rodea. Los nudos que brillan intensamente son grupos densos que se forman detrás de la onda de choque. A medida que las ondas de choque golpean en el material perdido de la estrella progenitora,  generan inestabilidades que dejan a su paso y hacen que el gas previamente barrido se fragmente en grupos. Este proceso es similar a la formación de grumos de los patrones hechos por aceite y vinagre (una mezcla de dos líquidos de diferentes densidades) en una botella de sacudido de aderezo para ensaladas. Los datos del Hubble muestran también delgados filamentos de gas que se parecen a hojas onduladas vistas de canto. Estos filamentos revelan que la onda de choque se encuentra con menor densidad, y con material interestelar más uniforme. Sankrit y Blair también compararon sus observaciones del Hubble con las tomadas con telescopios basados ​​en tierra para obtener una distancia más precisa a la remanente de supernova, de unos 13.000 años luz.

Los astrónomos utilizaron el telescopio Spitzer para investigar el material que se irradia con luz infrarroja. Estas observaciones muestran partículas microscópicas de polvo calentadas que han sido arrastrados por la onda expansiva de la supernova. Los datos de Spitzer son más brillantes en las regiones más densas que las vistas por el telescopio Hubble. Considerando que Hubble ve sólo las más brillantes, las regiones más densas, el telescopio Spitzer es lo suficientemente sensible para detectar toda la onda de choque en expansión, una nube esférica de material. observaciones espectroscópicas recientes de Spitzer también revelan información sobre la composición química y el medio físico de las nubes en expansión de gas y polvo que fueron expulsados ​​hacia el espacio. Este polvo es similar al polvo que era parte de la nube de polvo y gas que se condensó para formar el Sol y los planetas en nuestro Sistema Solar. Los datos muestran regiones de rayos X Chandra de gas muy caliente. El gas más caliente de rayos X de alta energía, se encuentra principalmente en las regiones directamente detrás del frente de choque.

Estas regiones también se muestran en las observaciones del Hubble, y también se alinean con el débil reborde de material brillante se ve en los datos de Spitzer. El gas frío de rayos X (rayos X de baja energía) reside en una cáscara gruesa interior y marca la ubicación de material caliente expulsado de la estrella que explotó. En algunos otros restos de supernovas, las eyecciones también se puede ver en la luz visible, pero en Kepler se ve sólo en las radiografías. Este amplio estudio del remanente de supernova también puede ayudar a los astrónomos a identificar el tipo de estrella que produjo la explosión. Supernovas surgen a partir de dos tipos muy diferentes de estrellas: de baja masa, estrellas enanas blancas y las estrellas masivas. De las seis supernovas conocidas en nuestra Vía Láctea durante los últimos 1.000 años, la supernova de Kepler es la única para la que los astrónomos no están seguros del tipo de estrella que explosionó.

Combinando la información de los tres grandes observatorios, los astrónomos obtienen una imagen mucho más clara de los restos de la supernova de Kepler. "Es realmente una situación en la que el total es mayor que la suma de las partes", dijo Blair. "Cuando se completa el análisis, vamos a ser capaces de responder a varias preguntas importantes acerca de este enigmático objeto".


Crédito:  NASA / ESA / R. Sankrit y W. Blair (Universidad Johns Hopkins)

✨El remanente de supernova G327

Domingo 13 de Marzo de 2016



G327.1-1.1 es la secuela de una estrella masiva que explotó como una supernova en la Vía Láctea. Es una estrella de neutrones que gira rápidamente y es altamente magnética, éste tipo de objetos son llamados púlsares, son lo que queda desùés de la explosión y está produciendo un viento de partículas relativistas, visto en rayos X por Chandra y XMM-Newton en color azul, así como en los datos de radio en colores rojo y amarillo. Esta estructura se denomina plerión. deja una emisión de radio de la onda expansiva, y la imagen compuesta también contiene los datos infrarrojos de los datos de 2MASS en colore rojo, verde y azul, que muestran las estrellas en el campo. Hay una explicación clara, dada la naturaleza inusual de G327.1-1.1, incluyendo la posición descentrada de la plerión visto en los datos de radio y la forma de cometa de la emisión de rayos X.

Una posibilidad es que estamos viendo los efectos de una onda de choque rebotando hacia atrás fuera de la envoltura de material arrastrado por la onda expansiva producida por la explosión, el llamado "choque inverso" de la onda expansiva. El púlsar se está moviendo hacia arriba, lejos del centro de la explosión, pero el plerión está siendo arrastrado hacia la parte inferior izquierda de la imagen por la onda de choque inversa que también se desplaza hacia la parte inferior izquierda. Las observaciones de rayos X permiten a los científicos estimar la energía liberada durante la explosión de la supernova y la edad del remanente, así como la cantidad de material que está siendo arrastrado a medida que la onda expansiva de la explosión se expande. La débil burbuja que el pulsar parece estar creando también se puede revelar cómo el viento fresco del púlsar se introduce en la región regenerado por el choque inverso.


Crédito:  NASA / CXC / SAO / T.Temim et al. y la ESA / XMM-Newton de radio: SIFA / MOST y CSIRO / ATNF / ATCA; Infrarrojo: Universidad de Massachusetts / IPAC-Caltech / NASA / NSF / 2MASS

✨Supernova crea un agujero negro

Lunes 7 de Marzo de 2016



Esta imagen compuesta muestra una supernova en la galaxia M100, que puede contener el agujero negro más pequeño y joven conocido en nuestro vecindario cósmico. En esta imagen, los rayos X de Chandra son de color oro, mientras que el Telescopio VLT de ESO muestran los datos en color amarillo, blanco y azul, y en el infrarrojo de Spitzer son de color rojo. la supernova se conoce como SN 1979C. Se informó por primera vez  de SN 1979C al ser visto por un astrónomo aficionado en 1979. La galaxia M100 está situada en el cúmulo de Virgo unos 50 millones de años luz de la Tierra. Esta edad de aproximadamente 30 años, además de su relativamente corta distancia, hace que SN 1979C sea el ejemplo más cercano, donde se ha observado el nacimiento de un agujero negro, si la interpretación por parte de los científicos es correcta. Los datos de Chandra, el XMM-Newton y el observatorio ROSAT de Alemania revelaron una fuente brillante de rayos X que se ha mantenido estable durante los 12 años transcurridos entre 1995 y 2007 sobre los que se ha observado.

Este comportamiento y el espectro de rayos X, o la distribución de los rayos X con energía, apoyan la idea de que el objeto de SN 1979C es un agujero negro que se alimenta ya sea por material que cae en el agujero negro después de la supernova, o desde una estrella binaria compañera. Los científicos creen que la supernova se formó cuando una estrella 20 veces más masiva que el Sol colapsó. Es un tipo particular de supernova donde la estrella colapsada habría expulsado parte de su envoltura exterior rica en hidrógeno, antes de la explosión, por lo que es poco probable la asociación con estallidos de rayos gamma (GRB). Las supernovas a veces se asocian con los GRB, pero sólo cuando la estrella que esplosiona hubiera perdido por completo su envoltura de hidrógeno. Como la mayoría de los agujeros negros, se debería formar cuando el núcleo de una estrella colapsa y un estallido de rayos gamma no se produce, esta puede ser la primera vez que se ha observado la formación de un agujero negro.

Las obsevaciones confirman la temprana edad de 30 años del agujero negro, que es la edad del remanente tal como aparece en la imagen. Los astrónomos citan las edades de esta manera debido a la naturaleza observada en su campo, donde su conocimiento del Universo se basa casi por completo en la radiación electromagnética recibida por los telescopios.


Crédito: Rayos X: NASA / CXC / SAO / D.Patnaude et al, óptica: ESO / VLT, infrarrojo: NASA / JPL / Caltech

✨La burbuja de la supernova SNR 0509-67.5

Martes 1 de Marzo de 2016



Esta imagen colorida fue hecha mediante la combinación de datos de dos de los grandes observatorios espaciales. Los datos ópticos de SNR 0509-67.5 y su correspondiente campo de estrellas, tomados con el telescopio espacial Hubble, superpuesta con los datos de energías de rayos X del observatorio espacial Chandra. El resultado muestra suaves tonalidades verdes y azules del material caliente en rayos X, rodeado por la carcasa óptica de color rosa brillante que muestra el gas ambiente inflado por la onda expansiva de la supernova en expansión. Las ondulaciones en la forma de la cáscara coinciden con las zonas más claras  de rayos X. La supernova de tipo 1a que dio lugar a la creación de SNR 0509-67.5 tuvo lugar para los espectadores de la Tierra hace casi 400 años.

El remanente de supernova, y su estrella progenitora residen en la Gran Nube de Magallanes, una pequeña y próxima galaxia situada a 160.000 años luz de la Tierra. La cubierta en forma de burbuja de gas tiene 23 años luz de diámetro y se expande a más de 5,000 kilómetros por segundo. Los datos de la Cámara Avanzada para Inspecciones del Hubble está tomada con un filtro que aísla la luz del hidrógeno que brilla intensamente y se combina con imágenes en luz visible del campo de estrellas que rodea la burbuja. Los datos fueron posteriormente combinados con los datos de rayos X del observatorio espacial Chandra . La burbuja se encuentra en la constelación El Dorado.


Crédito: Rayos X: NASA / CXC / SAO / J.Hughes et al, óptica: NASA / ESA / Hubble Heritage Team (STScI / AURA)

✨El remanente de supernova G299.2-2.9

Domingo 31 de Enero de 2016



G299.2-2.9 es un intrigante remanente de supernova se encuentra a unos 16.000 años luz de distancia, dentro de la Vía Láctea. La evidencia apunta a que G299.2-2.9 son los restos de un tipo de supernova, en una enana blanca que ha crecido lo suficiente como para causar una explosión termonuclear masiva. Es más vieja que la mayoría de los remanentes de supernova causadas por estas explosiones, a una edad de aproximadamente 4.500 años, G299.2-2.9 proporciona a los astrónomos una excelente oportunidad para estudiar cómo estos objetos evolucionan con el tiempo. También proporciona una pista sobre la explosión de una supernova del tipo que produjo esta estructura.

Esta imagen compuesta muestra G299.2-2.9 en luz de rayos X de Chandra, junto con los datos del satélite ROSAT (naranja), que se ha superpuesto en una imagen infrarroja del Dos Micron All-Sky Survey (2MASS). La emisión de rayos X débiles de la región interior revela cantidades relativamente grandes de hierro y silicio, como se esperaba para un remanente de una supernova de tipo Ia. La capa exterior del remanente es compleja, con al menos una estructura de doble concha. Típicamente, una envoltura exterior tan compleja se asocia con una estrella que ha explotado en el espacio, donde el gas y el polvo no se distribuyen de manera uniforme.

Como la mayoría de las teorías para explicar las supernovas de tipo Ia, asumen que se apagan en un entorno uniforme, estudios detallados de esta complicada capa exterior, deben ayudar a los astrónomos a mejorar su comprensión de los entornos en los que se producen estas explosiones. Es muy importante entender los detalles de las explosiones de tipo Ia, porque los astrónomos las utilizan como marcadores de milla cósmicas para medir la expansión acelerada del universo y estudiar la energía oscura. El descubrimiento de esta expansión acelerada a finales de 1990 llevó a la reciente adjudicación del Premio Nobel de Física.


Crédito: Rayos X: NASA / CXC / T. Texas en Arlington / S.Park et al, ROSAT; Infrarrojos: 2MASS / UMass / IPAC-Caltech / NASA / NSF

✨Remanente de Supernova en La Vela

Martes 5 de Enero de 2016



Esta bella estructura es el remanente de una estrella masiva que finalizó su vida en una explosión de supernova, hace unos 11000 años atrás. El núcleo de la estrella colapsó, formando un pulsar, mientras las capas exteriores fueron expulsadas al medio interestelar, produciendo los filamentos que aún se observan. El remanente de esta supernova se ubica a unos 800 años luz de distancia, en la constelación austral de La Vela.

El remanente de la Vela incluye otro remanante llamado Gum 16. Se ve como una nebulosa difusa pálida y viscosa, que se extiende mucho más allá de las fronteras de las Velas, sosteniendo también la popa y el casco. En sus inmediaciones está la nebulosa NGC 2736. Situadas ambas en la constelación del mismo nombre. La fotografía fue tomada desde el Observatorio de ESO de La Silla.


Crédito: ESO / J. Pérez